Andrés Velásquez: “El pueblo venezolano no va a tirar la toalla hasta desalojar del poder a Nicolás Maduro y su pandilla”

Carta a Bachelet, Consejo Nacional Electoral, Contraloría

De no resolverse este año la situación de cese a la usurpación en el país, el dirigente político propone debatir ante la opinión pública que se declare la continuidad de la actual Asamblea Nacional y del gobierno interino que encabeza Juan Guaidó como presidente del Parlamento 

Transparencia Venezuela, 16 de octubre de 2020. Hacer un esfuerzo extraordinario hasta alcanzar el cese de la usurpación del poder en Venezuela y la convocatoria a elecciones libres, que permitan retornar al camino democrático, es lo que propone el fundador y líder del partido La Causa R, Andrés Velásquez, como solución definitiva a la crisis que atraviesa el país. “Las elecciones parlamentarias convocadas irregularmente para el 6 de diciembre por Nicolás Maduro no tendrán reconocimiento. Ante eso, estamos proponiendo discutir públicamente la continuidad de la actual Asamblea Nacional y que, mientras no se produzca una elección presidencial con todas las condiciones y garantías, el gobierno interino que encabeza Juan Guaidó, como presidente de la AN, continúe”, señaló el excandidato a la gobernación del estado Bolívar y exaspirante a la presidencia, en conversación con el periodista Pedro Pablo Peñaloza en Para dónde vamos.

A la pregunta que da nombre al programa, Velásquez respondió que Venezuela se dirige hacia la libertad y la democracia. “Hoy puedo afirmar que Maduro no las tiene todas consigo, porque el pueblo no lo quiere para nada. Hasta la gente que milita en el Psuv está en desacuerdo con esto. Cómo es posible que un país esté cocinando en leña porque no hay gas, que existan cortes diarios de energía eléctrica en toda Venezuela. No es posible que estén muriendo los niños de desnutrición. En consecuencia, tenemos que hacer el esfuerzo supremo para ponerle fin a la usurpación, desalojar a Maduro del poder, y convocar a elecciones presidenciales libres con garantías, para retornar a la vida democrática en Venezuela. Para allá vamos, ese es nuestro destino, no otro. Maduro que se olvide de que puede permanecer más tiempo en el poder”.

Delincuencia electoral

Velásquez reconoció que las elecciones regionales de 2017, en las que él fue el abanderado de la oposición, marcaron un punto de inflexión en el caso del estado Bolívar, y calificó el caso como el más “grosero y descarado” fraude electoral cometido en los últimos tiempos. “No solamente hicimos una denuncia, sino que tuvimos como demostrarlo, pero aún con las pruebas irrefutables en la mano, aun haciendo el reclamo ante la instancia necesaria, sencillamente no le prestaron atención. De manera que, si hay alguien con la fuerza moral suficiente para exigir condiciones electorales en Venezuela, precisamente, soy yo, porque he sido víctima directa, junto al pueblo del estado Bolívar, de ese descarado fraude”, declaró.

Sostuvo que la  razón de que se desconocieran los resultados que lo daban como gobernador está en los intereses que hay en la región guayanesa. “Conmigo en la gobernación no íbamos a permitir esa autopista de impunidad que tiene el régimen para contrabandear oro, diamantes, para la trata de personas, el tráfico de drogas, las matanzas que se vienen dando en el marco de este Arco Minero del Orinoco, con el oro de sangre que está en Bolívar. Hoy nos vienen con este cuento en el que quieren imponer al pueblo un proceso electoral en las condiciones de irregularidades e ilegalidades de todo tipo. Eso es imposible”, dijo.

El también exparlamentario y exdirigente sindical calificó el hecho como histórico, pues, aunque son varias las denuncias de fraude electoral que se han hecho en otros procesos, por primera vez pudieron comprobarlo. “Llevamos testigos hasta el más apartado rincón del estado Bolívar. Aquí hay centros de votación que están a tres días de navegación. Nosotros armamos a todos los que iban a esos centros remotos, por aire o por vía fluvial, con un morral de alimentos, los enviamos al sitio y allí permanecieron sin dejarse amedrentar, y logramos obtener copias de las actas en todos los centros electorales, y eso fue lo que nos permitió demostrar cómo fue manipulada una docena de actas para darle una ventaja de 1.000 votos al que usurpa hoy la gobernación en el estado Bolívar, el general Justo Noguera Pietri”. 

Velásquez afirmó que, en regímenes autoritarios, como el que según dijo hay en Venezuela, el derecho a elegir no existe, pues se imponen los intereses de quienes detentan el poder. “En dictadura el voto no vale para elegir. Quien decide es el Ejecutivo, porque no tenemos  árbitro electoral. El CNE (Consejo Nacional Electoral) puede ser calificado como un órgano de delincuentes que responden a una parcialidad y, de eso, yo puedo hablar con total y suficiente autoridad moral. Por eso la insistencia en que cuando haya una elección nuevamente, la presidencial, parlamentaria, tiene que estar presente la observación internacional. Por eso Maduro no puede estar usurpando el poder cuando aquí se convoquen procesos electorales, porque él no es garantía de que sea libre, transparente y justo”, apuntó.

Con respecto a la consulta electoral propuesta por el gobierno interino de Juan Guaidó, avalada por la AN, expresó que puede tener un impacto en la solución a la crisis si se convierte en “una consulta retadora que confronte la farsa del 6 de diciembre. Que sea un desafío democrático al régimen, que nos permita a todos los factores políticos y a la sociedad civil aumentar su capacidad de repuesta, de organización y movilización para lo que está por venir en el país. El pueblo no va a tirar la toalla, puede sentir desaliento, confusión, pero desesperanza nunca. Soy un activista político que se mueve con la población, que oye al ciudadano, por eso puedo decir que hoy los venezolanos no van a descansar hasta desalojar de ese poder que usurpa Nicolás Maduro y su pandilla en Miraflores”. 

Rebatiña legalizada

Con respecto a la postura de explorar el camino electoral, más allá de las desviaciones e ilegalidades, como una vía para avanzar hacia la transición, Velásquez enfatizó que es una opción que da por cerrada. “Aquí tenemos que entender de manera definitiva a quién y a qué nos estamos enfrentando. Esto no es un proyecto que comporte alguna reserva de carácter democrático. El proyecto chavista, lo han dicho sus propios voceros, es un proyecto a perpetuidad, permanente, indefinido. Ellos no están dispuestos a entregar el poder, y por eso los mecanismos de diálogo no han funcionado. Si ellos tuvieran la más mínima disposición a superar la crisis política, económica, social e institucional que tiene Venezuela, hubieran utilizado las tantas veces que se ha sentado la oposición con ellos para el diálogo, hubiera dado algún resultado, pero no está dentro de sus planes entregar el poder. Por eso, no creo que ni el diálogo ni las convocatorias envenenadas de Maduro, para procesos electorales, puedan servir para resolver esto. La convocatoria a la elección presidencial es lo que va a terminar resolviendo esta crisis que tenemos”.

Velásquez también se pronunció sobre la llamada Ley Antibloqueo aprobada por la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) y su impacto en la economía y la política nacional, y en la región donde ha hecho gran parte de su carrera como dirigente. “Esa ley no puede ser tal porque emana de un órgano inexistente desde el punto de vista constitucional. No puede haber una Ley que contravenga la Constitución de la República, esa es la mamá de todas las leyes. En Bolívar se viene aplicando lo que tienen escrito en ese parapeto que llaman ley. Aquí, a la calladita, la empresa minera aurífera del país, ubicada en El Callao, que es Minerven, se la entregaron a los turcos. Son contratos de interés nacional, son materiales como ellos mismos los definen estratégicos. La reserva forestal construida por la CVG en Uberito, con 20 millones de pinos sembrados, eso que se llamaba antes Maderas del Orinoco, también se entregó a los turcos. Mientras que en el Arco Minero del Orinoco hay presencia de una cantidad de trasnacionales rusas y chinas que nadie sabe cuándo hicieron esos contratos. Lo mismo ocurre con Alcasa, Venalum, Sidor y Ferrominera del Orinoco. Lo poco que funciona de eso está en manos de los chinos. Prácticamente lo que dice esa ley ya se aplicó en Guayana, lo que pasa es que el país no está enterado”.

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