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La Prensa destruida por el poder

El Diario La Prensa dejó de existir a los 33. Sin papel, sin publicidad, sin lectores dispuestos a comprar
sus ejemplares, el periódico de Alberto Santeliz fue disuelto ante la Inspectoría del Trabajo. Para sus dueños la web
no es una opción. Su último tuit es del 24 de marzo de 2018

Por Briceida Morales

“Don Alberto, qué difícil es cuando el padre debe matar a su hijo”- dijo Omar Arévalo, abogado de La Prensa al señor Alberto Santeliz el día que lo acompañó a la Inspectoría del Trabajo a notificar el cierre de la empresa, que había fundado en 1985 y dirigido durante 33 años. El periódico había dejado de circular días antes, el 20 de mayo de 2018.

Agudo e incisivo buscando la noticia, siempre asertivo orientando al periodista y al fotógrafo, así fue el trabajo de Santeliz en La Prensa, un periódico al que dio vida desde el primer ladrillo del edificio inaugurado el 16 de marzo de 1985 cuando Ruvico Ramírez González (+),  fundador del diario Última Hora, La Noticia de Cojedes y La Hora de Guanare le encomendó echar a andar el proyecto.

Santeliz y Ruvico trabajaron juntos por 50 años. La relación comenzó en 1964 en Maquinarias Mendoza, donde Ruvico ostentaba el cargo de Gerente de Crédito y Cobranza, y Santeliz, con 22 años, era su asistente. Ambos permanecieron en la empresa 12 años.

Ruvico se comienza a interesar por el periódico Última Hora, propiedad de un grupo de empresarios de la zona. “Alberto, vamos a comprar acciones, hay gente que quiere venderlas. Ese periódico no está funcionando como debe ser”. Así vio la oportunidad de comprar papeles de la compañía, y al tener 65% del capital accionario, le dijo: “¡Vamos, ahora sí!”.

Con Última Hora en Portuguesa comenzó la carrera de la dupla Ruvico y Santeliz en el mundo editorial. y más tarde decidieron crear crear un nuevo diario, La Prensa, que se ubicaría desde sus inicios en la avenida Andrés Varela, a poca distancia del Estadio La Carolina.    

Consiguieron un crédito de Corpoindustria de 998 mil bolívares, lo necesario para comprar la rotativa y todos los equipos.  

Santeliz anotó los requerimientos y se marchó a Estados Unidos a comprar la maquinaria. Era el año de 1985 y pronto La Prensa se convertiría en el periódico que marca la pauta entre los otros rotativos: De Frente Barinas, Diario Los Llanos y La Noticia.                             

Por el periódico pasaron periodistas que dejaron huella. Algunos continúan en el ruedo, otros han fallecido, pero el diario  La Prensa es reconocido como una escuela de periodismo en Barinas. José Francisco Rojas, César Álvarez, Marieva Fermín, Belkys  Chacón (dueña del Diario Los Llanos), Katiuska Francis, Arturo Francis, Tarquino González Concho, Briceida Morales Alburjas  y el personal que cerró la última edición: Estela Tami (Jefe de Redacción), Luis Rico, Raúl Álvarez, Wolman Linares, César Villamizar, Dimas Medina, Dennis Rondón, Richard Mendoza, Carlos Guillén.

Dio trabajo también a muchos zulianos que llegaron a Barinas. César Villamizar; Raúl Álvarez el “Místico”; Dimas Medina, por mencionar algunos.

La era adeca

Luego de la coyuntura política del 23 de enero de 1958, se gestó el escenario ideal para que comenzara a aparecer una diversidad de medios de comunicación en Barinas.

Todavía los barineses recuerdan El Espacio (1973-1994) fundado por Hernando Sierra, con una duración de trece años y seis meses. Y que por situaciones de orden económico dejaría de circular para reaparecer en una segunda etapa, de 1987 a 1994, y  una tercera con algunos ensayos en el 2008, con financiamiento de un alto contratista del gobierno. Pero el proyecto apenas si logró mantenerse.

En la segunda mitad siglo XXI convergieron varios medios que competían por la noticia,  llenaban las ruedas de prensa; y estaban permanentemente apostados en el aeropuerto, aprovechando la particularidad política de Barinas y el afán de todos por figurar.

En el año 2000 Barinas contaba con medios impresos como La Prensa de Barinas, De Frente y La Noticia. Esta región de Los Llanos no solo sería el lugar de nacimiento del presidente Hugo Chávez Frías. Su familia también comenzaría a cobrar protagonismo: El padre, Hugo de los Reyes Chávez, gobernador durante tres períodos (1998 al 2000; 2000 al 2004 y del 2004 al 2008); lo sucedería su hijo Adán Chávez (2009 al 2016). Y ahora su hermano Argenis Chávez (de 2017 al 2021). Durante el mandato de Hugo de los Reyes nombraron a Argenis secretario de Estado, un cargo que no existía en la estructura de ese gobierno.

La Prensa se mantuvo durante estos años ocupando primeros lugares y reseñando las noticias del momento. Su portada a color destacaba con un fondo blanco y grandes titulares en alta y bajas, negras o rojas. La política siempre fue su fuerte, especialmente durante los últimos años, pero  jamás olvidando la responsabilidad con el lector en temas de otra índole.                                     

Una vida en la producción

La producción es quizá el área donde más se conjugan los trasnochos en todos los periódicos. El periodista entrega la nota y se retira, pero en producción se da el acabado final. Allí escuchas las rotativas, gritas para hacerte escuchar, hueles grasa, químicos. Ves rodar la edición del día siguiente.

“Chicho” José Matías Hidalgo González comenzó a trabajar en La Prensa el 30 de septiembre de 1988 como ayudante en el área de fotomecánica. Apenas tenía 20 años, esperaba cupo para entrar a la universidad.  

Ese día le dijo a su madre que saldría a buscar trabajo, y un amigo del barrio que trabajaba en La Prensa le dijo que  casualmente estaban buscando personal.

“Chicho tiene que ir bien pulido”. Él buscó su traje más decente, y al llegar le dijeron “su trabajo es éste”. Allí estaba uno de los trabajadores entre químicos, grasa y un olor penetrante. “Y yo me vine tan pulido para esto”.

Le dieron un cursillo y aprendió a manejar una cámara horizontal con un acordeón grande. El proceso de adaptación duró 15 días. Entraba a las cuatro de la tarde y salía después de las dos de la mañana. Recuerda aquel tabloide de 16 páginas y 10 centímetros de alto.

La producción es quizá el área donde se conjugan más los trasnochos en todos los periódicos. El periodista entrega la nota y se retira, en producción se da el acabado final. Allí escuchas las rotativas, gritas para hacerte escuchar, hueles grasa, químicos

Transcurridos seis años de haber ingresado, Santeliz le ofrece a José Matías la oportunidad de ser diagramador. Seis años más tarde lo asciende a gerente de producción y pone bajo su responsabilidad supervisar el diseño del periódico. Cómo estaba conformada la página, cómo se iba a abrir, si a 2 o 3 columnas, la nitidez de las fotos, cuántas películas, químicos y planchas estaban disponibles. Eran todas decisiones a su cargo.

Él ha vivido, como todos, el no saber qué iba a pasar el día después, si llegarían las planchas, la bobina de papel, las películas. Chicho ha estado en dos momentos muy distintos del periódico. Aquel en que se distribuía de 16 a 18 mil ejemplares, con un buen nivel de ingreso por las ventas en publicidad y una gestión en cifras en azul y aquel en el que apenas se imprimen 2 mil ejemplares en 2018.

Una familia se separa

Desde diciembre de 2017 la preocupación de Santeliz iba aumentando. Ya no estaban llegando los insumos regularmente. Y cinco planchas, el requerimiento diario, costaban 20 millones. Así comienza a disminuir el tiraje, pasando de 3 mil ejemplares a 2 mil, y con eso no lograban mantener los sueldos ni comprar la papelería.

Pasaron de 32 páginas a 28…24…20, hasta que llegaron a 16. La cantidad de publicidad no era la misma.

Santeliz logra establecer un convenio en la ciudad de Acarigua con la dueña de una máquina CTP, un equipo mucho más moderno que no emplea planchas convencionales y alcanza a comprar 300 a través del Gobierno a un precio más accesible. Los costos oscilaban entre 20 y 50 mil bolívares, las otras ya estaban por el orden de los 4 millones. “Por eso sobrevivimos esos cinco meses”- recuerda Chicho.

Y hasta allí llegó.

El día en que cerraron La Prensa se rompía de cuajo ese vínculo de años. Y quedaron desempleados ocho periodistas, cuatro fotógrafos, los dos distribuidores, el señor Juan Rojas y su hijo Guevara, 45 personas en total. Sin contar los pregoneros y los quiosqueros que dejaron de vender. Se fueron a otros países alrededor 12 personas, entre periodistas, personal de producción, secretarias y el diagramador.

Planchas que nunca llegaron

Estela Tami llegó en 1994 a hacer pasantías en el diario La Prensa y convirtió al periódico en segunda casa. La recibieron el Jefe de Redacción, José Francisco Rojas, y Alberto Santeliz.

Comenzó trabajando con el formato tabloide, que se mantuvo hasta el año 2000. En ese primer encuentro con la tierra que le daría cobijo por varios años, Tami recuerda periódicos como El Espacio, De Frente, El Barinés.

Para ella el cierre de La Prensa se vivió por etapas. Al principio llegaban las bobinas, planchas y películas que enviaba el Complejo Editorial Alfredo Maneiro (CEAM), pero en 2016 y 2017 la distribución disminuyó dramáticamente. Luego, los constantes incrementos salariales, así como el aumento de los insumos, hicieron insostenible la operación.

Lo más determinante fue el suministro de las planchas, porque solo llegaban bovinas de papel. Esperaron hasta marzo, pero nunca aparecieron.

La alternativa de imprimir en Acarigua implicó una modificación del periódico y del horario. Tami acostumbraba a hacer el cierre del diario a las 9 de la noche, pero con este cambio se vio obligada a tenerlo listo a las 3 de la tarde para quemar las planchas, lograr que llegaran los negativos, esperar hasta las 6 o 7 de la noche al personal de producción y lanzar el tiraje.

Fueron cuatro meses de odisea, haciendo un inmenso esfuerzo para que el periódico se mantuviera vivo, pero el 20 de mayo de 2018 ya no se pudo más. En un día doloroso, La Prensa cerró.

Santeliz decide partir a Caracas y hacer algunos contactos, Estela también hizo lo propio. Argenis Chávez le concede  una audiencia en su despacho, y desde esa reunión llamó a Hugo Cabezas, presidente del CEAM. Él le manifestó que agradecería altamente el apoyo al diario La Prensa con la dotación de insumos, en especial planchas. A pesar de todo, las planchas nunca llegaron.

 

Fuentes oficiales cerradas y censura presidencial

A veces era tanta la demanda de publicidad que Estela Tami se las ingeniaba para ubicar las informaciones porque el espacio para la información bajaba. Con las ventas y la publicidad, el periódico se mantenía muy bien.

La Prensa mantuvo una relación fluida con el maestro Chávez, Gobernador del estado Barinas hasta 2008. No así con su hijo Adán.  En 2009, este último giró instrucciones a otras instituciones para que no declararan a los periodistas del diario.

El dúo lo hizo Estela Tami con Alfonzo Álvarez, fotógrafo. No olvida aquella vez en que quedaron atrapados en una línea de fuego entre la Policía del Estado y unos atracadores, de donde debieron sacarlos escoltados. O cuando fue llamada a declarar al Sebin por haber sacado unas notas del cuestionado Sindicato de la Construcción. O aquella vez en la que comenzaron a atacar a la reportera de nacionalidad colombiana Andrea Sarria, que hoy está trabajando en un canal de televisión en su país.

Las ruedas de prensa convocadas con motivo de las visitas del Presidente Chávez a Barinas siempre estaban condicionadas, y las preguntas no debían molestarlo.

Tami escribió una vez una reseña de unas pancartas que decían:Ojo Presidente con su familia, métale el ojo a Barinas”, que produjo mucho malestar a Chávez. A la periodista le pidieron enviar las fotos y la grabación al Despacho de la Presidencia de la República a fin de que el Presidente comprobara que no se había alterado su discurso.

Otra vez escribió una nota sobre un cacareado Fundo Zamorano Jacoa, proyecto que nunca arrancó. Un funcionario del Gobierno se acercó a ella y la acusó de estar “inventando y empañando” ese proyecto de la Revolución.

La periodista escribió una vez una reseña de unas pancartas que decían:Ojo Presidente con su familia, métale el ojo a Barinas”, que produjo mucho malestar a Chávez. A la periodista le pidieron enviar, en adelante, las fotos y la grabación al Despacho de la Presidencia

Diez mil dólares en una caja fuerte

Dimas Medina no olvida el año 2008, especialmente el 25 de abril, día en el que unos funcionarios de la Policía del Estado Barinas le retienen un acta policial en la que se denunciaba el robo de 10 mil dólares al hijo de Narciso “Nacho” Chávez en su residencia.

El escándalo se produce  porque la gente se preguntaba cómo es que a un miembro de la familia Chávez se le pierden 10 mil dólares, si Cadivi solo autorizaba 3 mil dólares al año.

Cuando Clevel Chávez se dirigió al Cuerpo de Investigaciones Civiles, Penales y Criminalísticas (CICPC), los comisarios no sabían qué hacer ante el calibre de la denuncia y del denunciante. El acta se perdió y llegó a manos del Dr. Omar Arévalo, y él a su vez la pasó a Medina, aunque previamente lo había comentado a varios conocidos. Alguien vinculado con el gobierno regional lo escuchó y comenzaron a rastrearlo. Los cuerpos policiales llegaron hasta el terminal aéreo, le quitaron el acta y lo dejaron detenido por más de seis horas.

Medina, quien también era corresponsal de El Nacional, solo pensaba sacar la nota en Barinas, pero luego de esa detención arbitraria, todo trascendió.

“¿Por qué está preso Dimas Medina?”- preguntaban

“Porque tuvo acceso a un acta policial donde se denunciaban las irregularidades de la familia Chávez”.

El abogado Omar Arévalo se acercó rápidamente hasta el aeropuerto para  asumir las consecuencias de la denuncia.

Un edificio sólido

De Frente con Fernández Barruecos

El declive de De Frente, otro de los rotativos de importancia en Barinas, también ha enlutado al periodismo en la región. María Lucía Delgado lo cuenta con pesar. En 1995 comenzó a trabajar en el área de facturación y cobranzas del departamento de Publicidad, tiempo en el que el periódico alcanzó una cartera muy amplia de clientes.

El equipo de cuatro publicistas del periodo 2000 – 2004 salía a ofrecer llamativos planes a los anunciantes.

Emperatriz Guevara, Directora de De Frente, se las ingeniaba para competir con La Prensa. Desde maratones de bicicleta hasta ediciones especiales durante el mundial de fútbol, encartes, campañas de entrega de preservativos el Día Mundial de la Lucha contra el VIH. Cuando se preparaba la edición aniversario de 2002, todos recuerdan haber esperado hasta las tres de la madrugada para celebrar.

Finalizando el segundo año del milenio comienzan a darse movimientos rápidos y corrieron rumores sobre una posible venta, que se concretó pocos meses después. El año 2003 inicia con el despido masivo de 11 trabajadores, situación que continuaría con los meses.

De Frente, hasta entonces del empresario Gino Manfredi, cambia de propietario ese año, cuando compran  Ricardo Fernández Barruecos, Luis Velásquez Alvaray, Pedro Carreño y supuestamente algún miembro de la familia Chávez. Asume la dirección el abogado Luis Martínez.

Fernández Barruecos llegó a ser considerado Zar de Mercal y entre sus propiedades atesoraba el diario De Frente.De profesión economista, se empoderó luego del paro petrolero en el 2002, cuando puso a la orden del Gobierno Nacional toda su flota de vehículos para el transporte de alimentos. Este hecho le permitiría tener la distribución total de Mercal y Pdval, y luego comenzó a diversificar sus negocios hasta entrar en el entramado bancario.

Un trabajo de BBC Mundo indicaba que la fortuna de Fernández Barruecos, según su abogado y un balance auditado por la firma KPMG, ascendía a 1.600 millones de dólares para 2015, distribuidos entre empresas de agricultura, pesca, servicios y transporte marítimo, entre otros.

Era normal pasar por la fachada y observar a través del vidrio a la jefa de redacción Nelly Contreras con dos sujetos a cada lado vigilando.

Con el dueño no

En 2003 sale Wolman Linares junto a Héctor Villamediana. Linares regresaría a De Frente al año siguiente como periodista de información general, política, y editor de cierre cada fin de semana. Allí se mantuvo hasta el año el 2006, cuando ocurre un acontecimiento que recuerda hasta el día de hoy.

A Luis Velásquez Alvaray, dueño del diario y para entonces también presidente del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) lo defenestran por estar involucrado en supuestos actos de corrupción y éste decide irse del país.

Ese día Linares permaneció en el periódico hasta las 11 de la noche. “Luis Velásquez Alvaray destituido como presidente del TSJ debía ser la noticia del día siguiente en primera página, aunque fuera de la directiva. Si no, me iba del periódico”- dijo Linares.

Durante toda la jornada estuvo llamando al director Luis Martínez, pero no respondía. Cuando al fin lo hizo, del otro lado de la línea se oyó “Dale play”.

Esto coincide con diferencia de días con el suicidio del socio de Alvaray, el Dr. Antonio Barazarte, en los estudios de su emisora Primerísima. Esa noticia caería como un bulto en el estómago para los reporteros que almorzaban en ese momento en el Destacamento 14 de la Guardia Nacional, con motivo de una rueda de prensa.

A partir de allí comienzan a sucederse otra serie de cambios. Fernández Barruecos decide ubicar gente de su confianza e intenta reorientar la manera en que se venía trabajando en De Frente. Esa libertad que tenía Linares de hacer la primera página del diario dio un giro inmediato. Debió comenzar a mandar la primera página a Caracas vía online para aprobación.  

Hubo también un reclamo por una nota que denunciaba que había huecos en las calles de Sabaneta, la tierra del Presidente fallecido Hugo Chávez. Ese día recibió un reclamo verbal: “¿Por qué tanto ensañamiento? Debes darle la vuelta, decir que el Gobierno está construyendo”.

De nada valió que Linares alegara que eran las declaraciones de la gente del pueblo. La orden era que debía decirse que el gobierno estaba gestionando recursos para eliminar los huecos. Corría el año 2006.

Ese día recibió un reclamo verbal, pues era el terruño del mandatario nacional.
“Por qué tanto ensañamiento, debes darle la vuelta,
decir que el Gobierno está construyendo”

Enemistades políticas afectan a la prensa

Estaban en puertas las elecciones de concejales y había tres tendencias dentro del MVR: la del diputado Pedro Carreño; la del exalcalde Julio César Reyes (hoy disidente de Partido Socialista Unido de Venezuela PSUV) y la de Argenis Chávez.

En el programa “Frente a frente”, en Radio Sensacional 94.7 FM, Chávez manifiesta su malestar porque Pedro Carreño no había movilizado el Comando de Campaña, ante lo cual asomó que activaría una especie de comando paralelo dentro del MVR.

Wolman Linares graba la entrevista, redacta la nota y consulta con el colega Walter Obregón. “Está buena como para primera” responde.

Argenis Chávez lo llama el día siguiente de publicada la nota: “¡Estás loco! ¿Por qué sacaste eso?”.

“Lo tengo grabado, usted lo dijo en el programa de Homer Barrios”, le responde Linares. Chávez baja el tono de voz y le dijo que iba saliendo para la redacción a hablar con él, pero nunca llegó. Comenzó a mandar emisarios pidiéndole publicar una nota  manifestando que se había equivocado. El periodista no aceptó y ese mismo día desde la Gobernación de Barinas mandaron una réplica en la que se decía que Linares había inventado la información.

Al segundo día, en vista de que no había sido publicada la nota de la Gobernación, llega a Barinas Ricardo Fernández Barruecos. Linares fue citado al aeropuerto de Barinas, y al llegar se encuentra con un despliegue de hombres con armas largas.

“¿Qué fue lo que pasó? Vamos a la residencia de gobernadores a hablar con él. Ten a tiro la información”, dice Fernández. Pero Argenis Chávez no quiso escuchar la grabación, ni permitió que Linares entrara a la oficina.

“¿Qué vamos a hacer? El tipo quiere que salga un comunicado donde se diga que tergiversaste la información”. “No. Renuncio y llevo el audio a Globovisión”, dijo.  

Entonces llega el gran “descalabro”, de De Frente, como lo recuerda María Lucía. Rubén Hernández y Eduardo Hernández adquieren el periódico y ponen como director a Oscar Palacios.  Rubén es el esposo de la diputada Tania Díaz, muy ligados a Fernández Barruecos. Las gestiones económicas estaban desempeñadas por Tania Díaz, exdiputada a la Asamblea Nacional, ex presidente de Venezolana de Televisión (VTV) y exministra de Comunicación e Información, y Gustavo Arreaza, hermano de Jorge, ahora canciller.

“Nadie se explica por qué, si era un medio con tantos vínculos con el gobierno, nunca más le dieron insumos y se dejó perder de tal forma”, dice María Lucía.

Adán Chávez dejó una deuda con el periódico de un millardo 800 mil bolívares. La del exalcalde Abundio Sánchez (hoy disidente del PSUV) fue de 700 mil y disminuida a 600 mil en la gestión del exalcalde José Luis Machín.

Cuando el periódico dejó de salir en la web, ya todos perdieron las esperanzas. A los dueños no les interesaba simplemente. “Ni a Rubén, a Eduardo y a Oscar les importaba que  viniesen a reparar lo que estaba dañado…o demostrar alguna preocupación por cobrarle a quien era Gobernador en ese momento, sabiendo que eran de la misma línea política”, dice Lucía.

Dos directores pasaron en la etapa más oscura de De Frente. José Luis Bolívar y Oscar Palacios, quien permaneció desde el año 2013 hasta la fecha de cierre.

En 2013 y 2014 hubo interrupciones, y el periódico llegó a salir de lunes a viernes. El grupo de periodistas jóvenes pudo adaptarse a esta nueva dinámica y a las presiones, pero el equipo de más experiencia comenzó a salir poco a poco. Al personal le retrasaban muchas quincenas.

 

La era de Adán o todos contra la pared

Adán Chávez, el de la mano de hierro

Con De Frente Portuguesa ocurrió una situación similar y también se fue a la quiebra.

El día de conocerse el triunfo de Adán Chávez, en 2008, una estela de duda quedó en el ambiente. Los exit poll daban por ganador a Julio César Reyes, hoy primer vicepresidente de la Asamblea Nacional.

Los encontronazos y descalificaciones a los periodistas y dueños de medios fue la constante durante los dos períodos de gobierno del hermano mayor del Presidente fallecido Hugo Chávez.

En el 2011, Barinas vio el acoso al periodista norteamericano freelance, John Enders.

El reportero llega a Venezuela atraído por el “Socialismo del Siglo XXI” y la influencia en el resto de los países de la región interesados en la política encarnada por Hugo Chávez. Al finalizar las entrevistas, Enders iría a Sabaneta, donde se percata de que es seguido a poca distancia por unos desconocidos que le toman fotografías.

Horas después se entrevista con dos miembros del partido de oposición Copei, quienes observan lo ocurrido y, acto seguido, también toman fotografías a los sujetos. De repente, como de la nada, aparecen dos funcionarios de la Policía del estado que le arrebatan la cámara al periodista y le extraen la memoria al equipo. Al llegar a la ciudad de Barinas Ender decide cambiar de hotel. El personal del lobby le informa de la llamada de un sujeto preguntando por él y un motorizado que hizo lo propio.

Ese día, Oscar Pineda, director del Comité Paz y Vida por los Derechos Humanos se acerca hasta el hotel y pregunta por el periodista. Al llegar a su habitación, Enders advierte que la puerta estaba trancada por dentro, sin poder salir. Pineda decide pedir ayuda en el lobby.

La persecución prosiguió en el trayecto de Barinas a Mérida por la vía del páramo, acompañado por la abogada del Foro Penal en Barinas, Lucía Quintero. Al ser detenidos en un puesto de la Guardia Nacional por pedido de la abogada, se identificaron como funcionarios del Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin).

Cuando llegaron a Caracas el Sebin también se hizo presente en el lobby del hotel.

Adiós a La Noticia

El 9 de junio de 2013 las recurrentes fallas eléctricas provocaron la quema de un motor de la rotativa que impidió la circulación de La Noticia de Barinas. Eso implicó nueve días de capa caída y la compra de otro motor. En ese año el tiraje del impreso alcanzaba los 5.700 ejemplares.

La dificultad para acceder a los insumos estaba haciendo mella. El periódico pasó de 24 páginas a 20 en el mes de mayo de 2018. Lo difícil no era la compra de papel sino la adquisición de las planchas CTP y la reducción en el número de insumos. Para ese entonces ya se hablaba de despedir parte de la nómina, que ascendía a 35 personas.

El 27 de junio de 2015 hubo otra interrupción en la publicación. A pesar del pedido a los proveedores privados nacionales, el precio se había incrementado en más de 100%.

La Noticia fue fundada hace 20 años, bajo la dirección de la tachirense Belkis Chacón, hoy directora del Diario de los Llanos. El  equipo de trabajo estuvo conformado por Marieva Fermín, Tarquino González, Raúl Álvarez y Cesar Villamizar. Y un grupo de expertos en diagramación y producción que venían de la primera etapa del Diario de Frente.

La Gobernación de Barinas dejó deudas pendientes con La Noticia, por un total de 300 millones de Bolívares. Dinero que no se canceló porque había una guerra sistemática en contra del periódico, encabezada por Adán Chávez. Había otra deuda del exalcalde del Municipio Barinas, Abundio Sánchez, que logró ser cobrada en el último año de gestión. Sin embargo, no se obtuvo más publicidad pues así lo ordenó Chávez.

A pesar de ello La Noticia mantuvo una circulación y cobertura en Barinas, Mérida, Guanare y Apure. Su distribución se realizaba a través de los mayoristas, los pregoneros y los kioskos.

Su primera etapa a full color, con 32 páginas logró alcanzar una buena posición en circulación y venta. En la segunda etapa, que duró 10 años, se mantuvo con calidad de color en todas sus hojas, aunque debió realizar un reajuste por la falta de insumos. Pasó a 24 páginas y finalmente a 16 con color en las portadas y en dos páginas en el interior.

En la segunda etapa el equipo estaba conformado por ocho periodistas, una administradora, una secretaria, un portero, un vigilante, un mensajero, seis en la rotativa y tres diagramadores.

Después fue mermando por la falta de insumos.

La línea editorial fue independiente desde sus inicios hasta el final, aunque el Gobierno estadal lo quiso catalogar de opositor. Luego empezaron los sabotajes por parte de los gobiernos nacional y regional, con retrasos de las bobinas en las alcabalas.

En julio del 2017, el diario cerró sus puertas. “No tenemos la intención de reabrir el periódico y menos con la situación que estamos viviendo actualmente”- declaró Villamediana. Afortunadamente no hizo falta vender los activos para pagar la liquidación a los empleados, gracias al ingreso por ventas y distribución, pese a la poca publicidad que tenía.

Hoy el espacio del periódico está vacío, sin computadoras, sin escritorios. Nadie se explica porqué, si era un medio del gobierno, nunca más le dieron insumos y se dejó perder de forma tan inhumana

Boicot a La Prensa

Cuando  Adán Chávez alcanza la Gobernación del estado decide no cancelar la deuda que dejó su padre el exgobernador Hugo Chávez, y no le dio un centímetro de publicidad a La Prensa de Barinas.

Seis meses antes de finalizar su gestión se vieron en la obligación de contratar algunos espacios y mandaron a un funcionario para que cumpliera esa misión. “Págueme la deuda que dejó el maestro y no tengo ningún inconveniente”, le respondió Santeliz.

En el 2013, solo La Prensa fue objeto de una denuncia por haber publicado unas fotografías de personas fallecidas cuyos cuerpos no habían sido identificados y que también publicó el resto de los medios del estado.

Santeliz todavía recuerda el día del juicio. Cargó con sus 16 ejemplares de De Frente, donde aparecían imágenes similares a las que había publicado La Prensa.  

“Señora Jueza, ¿por qué al diario La Prensa lo demandan amparados en la LOPPNA y a este periódico, que hizo lo mismo no lo demandan?”, espetó. “El juicio no es contra ellos, sino contra ustedes”, respondió la jueza.

No hubo manera de apelar, Santeliz se fue con su abogado y la Defensoría trajo a los suyos desde Caracas para ir contra La Prensa. No tenían el dinero para pagar la multa, el 5% de las ganancias, pero se logró cancelar porque si no iban al cierre.

“Lo más intrincado, recuerda Santeliz, era el cúmulo de pasos que había que dar para lograr los insumos para imprimir: los viajes a Caracas, al banco, a Cadivi”.

Omar Arévalo también ha vivido la ausencia de La Prensa. Era uno de sus espacios, allí mantuvo su columna de opinión por varios años. A Arévalo le tocó defender al periódico en relación a la demanda de la Defensoría del Pueblo.

“Allí podemos evidenciar la violación del principio de igualdad”, relata Arévalo.

El día de hoy no saben quién telefoneó a la jueza el día del juicio, pero lo que no es especulativo para Arévalo es que el director del diario recibió una llamada del ejecutivo regional para presionarlo por la línea editorial.

En una oportunidad llamó el secretario general del gobierno, Antonio Albarrán, para pedirle moderación. Se le pidió a los dueños la exclusión de columnistas, como el comandante Jesús Cazorla, el mismo Omar Arévalo, Arturo Francis.

Ese legajo de exigencias era la condición para pagar la deuda que la Gobernación tenía con el periódico, y dar luz verde a la publicidad. El periódico cumplió con los chantajes, pero el gobierno no cumplió con el pago de las deudas que habían prometido cancelar.

 

CEAM, el sepulturero

La creación de Complejo Editorial Alfredo Maneiro para manejar las divisas a las editoriales fue la sepultura de los medios impresos, también de Barinas. El CEAM operó con enormes limitaciones en medio de una operación morrocoy, que retrasaba las entregas de los insumos. Y las empresas de medios tenían que recurrir al mercado paralelo, primero de las divisas y luego de los insumos que desviaba el mismo CEAM, manifiesta Arévalo.

Pero también hubo un incremento desmesurado de los costos. Por ejemplo, las penúltimas 16 bobinas que necesitaba La Prensa costaban ocho millones de bolívares, pero un mes después la subieron a 72 millones, es decir, nueve veces más, explica el director del medio.

La otra acción visible en contra del periódico fue un reparo fiscal que intentó el Municipio Barinas bajo algunas autoridades chavistas, en la gestión del alcalde Abundio Sánchez, cuando pertenecía al partido de Gobierno. Esto se hizo a través del Servicio Autónomo Municipal de Administración Tributaria (Samat) con multas desproporcionadas. La ley exime a los medios impresos de pagar el Impuesto al Valor Agregado (IVA), pero la municipalidad lo exigió, pues estaba al día con sus otros impuestos.

Arévalo llega a pensar que sí es posible retomar la circulación con un subsidio que le permita mantenerse y pagar los costos que impone el CEAM. La empresa quiere reabrir sus puertas, por eso no se ha pensado en vender las maquinarias.

Otro de los problemas que pudieron evidenciar fue el aumento de sueldo del 30 de abril de este 2018, decretado por el Ejecutivo Nacional, que al momento de calcular las prestaciones habían aumentado al 100%.

Pero para solventar este pago se vendieron todos los vehículos de la empresa.

Lo más difícil para Arévalo fue acompañar a Santeliz a la Inspectoría del Trabajo.

Se hizo la notificación, se realizó la liquidación de las prestaciones y derechos laborales. Se procedió a la cancelación de 45 personas que trabajaron en el diario, por un monto que iba por el orden de un millardo de bolívares fuertes. Entre ellos se cuentan trabajadores con 20 y hasta 30 años de servicio. Sus liquidaciones se hicieron mediante transferencia.

Un deceso colectivo

El cierre de La Prensa fue el mismo que el de otros medios como La Noticia, De Frente, incluso los semanarios Ciudad Barinas (subsidiado por el CEAM) y La Verdad de Barinas, que solo vivió dos años pues no tenía imprenta propia sino que se editaba en La Noticia, que no pudo acceder a la materia prima porque no tenía acceso a las divisas, y al morir el diario murió el semanario.

El primero en cerrar fue De Frente en el 2015;  La Noticia en 2017 y ahora La Prensa.

Santeliz lamenta lo ocurrido con De Frente. Hasta allí se acercó para comprar una fuente de poder antes de que arreciara la crisis, y esto fue lo que vio: dos rotativas perdiéndose, equipos tirados en el patio, dos carros y una camioneta arrumados.

En la cuna de los Chávez, donde los gobiernos locales no suelen pagar sus deudas publicitarias, solo el Diario Los Llanos circula de lunes a jueves.

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