Niegan medicina a infante porque su abuela no tiene Carnet de la Patria

La puesta en marcha del Carnet de la patria a inicio de 2017, se hizo con el fin de mejorar la eficacia de las misiones y grandes misiones para atender las necesidades de la población venezolana. «Todo el venezolano que quiera la prosperidad y felicidad, la paz, vengan al nuevo sistema del Carnet de la Patria», así lo señaló el Ejecutivo Nacional[1]. De manera que este nuevo instrumento debe ser, en teoría, un mecanismo de protección social con principio de justicia social y garantía de derechos a la población más vulnerable, sin embargo, ¿esa premisa se cumple en el día a día con las personas que poseen el carnet?

Ante la crisis humanitaria que atraviesa Venezuela, el carnet de la patria ha resultado un sistema de exclusión para los más necesitados y una medida discrecional que lejos tiene que ver con la prosperidad que ha anunciado el primer mandatario.

Dejamos para ustedes el lamentable testimonio de una abuela, quien decidió mantener su nombre en reserva ante el temor de que su nieta no reciba el tratamiento médico que requiere.  “Yo soy una persona con casi 60 años encima para andar inventando y menos para jugar con algo tan sagrado como lo es la salud de mi perla amada, de mi nieta”.

La criatura que nació el 12 de agosto de 2017 en una clínica de la ciudad de Barinas, estado Barinas, padece una hemorragia cerebral que le afecta los dos hemisferios, situación que ha ameritado su hospitalización en la Unidad de Cuidados Intensivos del centro de salud.  Para salvar la vida de la neonata, se requiere de forma urgente una medicina que sólo se encuentra en los Centro Diagnósticos Integrales (CDI), en la Dirección de Salud o en el Instituto Venezolano de los Seguros Sociales (IVSS).

“Cual sería mi sorpresa que cuando fui a solicitarla lo primero que debo presentar es el carnet de la patria  (documento expedido recientemente por el Gobierno Nacional, cuyo registro es almacenado en una base de datos empleada con fines políticos partidistas) el cual, basada en mis principios como venezolana, me rehuso a obtener”.

No obstante, y en vista del difícil estado de salud de su nieta, comenzó a indagar quién de sus amistades contaba con ese carnet  “para que me hiciera la caridad”. La medicina es requerida para sacar el bebé de su delicado pronóstico.

“Lo que aquí le expongo es todo real, soy una abuela angustiada, espero no verme afectada por exponer esta grave situación y que luego me impidan conseguirla. La vida de mi nieta, de 16 días  de nacida, depende de esa medicina. Dios le pague por su preocupación, por lo que nos ocurre a la gran mayoría de venezolanos, por el solo hecho de no aceptar rodilla en tierra”.

Situaciones como éstas vulneran los derechos humanos y fomentan las privaciones y desigualdad. El sistema de protección social de las misiones debe tener como fin último la reducción eficaz de la pobreza en las poblaciones más vulnerables y para ello, es necesario el fortalecimiento de instituciones sociales que promuevan la garantía de derechos, realicen seguimiento y control a los programas implementados, diagnósticos sociales a la población necesitada, entre otros aspectos. Los derechos incluyen el derecho de acceso a un sistema de protección de la salud que ofrezca a todas las personas las mismas oportunidades de disfrutar del grado máximo de salud que se pueda alcanzar.

[1] http://www.avn.info.ve/contenido/carnet-patria-es-instrumento-para-mejorar-misiones-y-grandes-misiones

Niegan medicina a infante porque su abuela no tiene Carnet de la Patria

La puesta en marcha del Carnet de la patria a inicio de 2017, se hizo con el fin de mejorar la eficacia de las misiones y grandes misiones para atender las necesidades de la población venezolana. «Todo el venezolano que quiera la prosperidad y felicidad, la paz, vengan al nuevo sistema del Carnet de la Patria», así lo señaló el Ejecutivo Nacional[1]. De manera que este nuevo instrumento debe ser, en teoría, un mecanismo de protección social con principio de justicia social y garantía de derechos a la población más vulnerable, sin embargo, ¿esa premisa se cumple en el día a día con las personas que poseen el carnet?

Ante la crisis humanitaria que atraviesa Venezuela, el carnet de la patria ha resultado un sistema de exclusión para los más necesitados y una medida discrecional que lejos tiene que ver con la prosperidad que ha anunciado el primer mandatario.

Dejamos para ustedes el lamentable testimonio de una abuela, quien decidió mantener su nombre en reserva ante el temor de que su nieta no reciba el tratamiento médico que requiere.  “Yo soy una persona con casi 60 años encima para andar inventando y menos para jugar con algo tan sagrado como lo es la salud de mi perla amada, de mi nieta”.

La criatura que nació el 12 de agosto de 2017 en una clínica de la ciudad de Barinas, estado Barinas, padece una hemorragia cerebral que le afecta los dos hemisferios, situación que ha ameritado su hospitalización en la Unidad de Cuidados Intensivos del centro de salud.  Para salvar la vida de la neonata, se requiere de forma urgente una medicina que sólo se encuentra en los Centro Diagnósticos Integrales (CDI), en la Dirección de Salud o en el Instituto Venezolano de los Seguros Sociales (IVSS).

“Cual sería mi sorpresa que cuando fui a solicitarla lo primero que debo presentar es el carnet de la patria  (documento expedido recientemente por el Gobierno Nacional, cuyo registro es almacenado en una base de datos empleada con fines políticos partidistas) el cual, basada en mis principios como venezolana, me rehuso a obtener”.

No obstante, y en vista del difícil estado de salud de su nieta, comenzó a indagar quién de sus amistades contaba con ese carnet  “para que me hiciera la caridad”. La medicina es requerida para sacar el bebé de su delicado pronóstico.

“Lo que aquí le expongo es todo real, soy una abuela angustiada, espero no verme afectada por exponer esta grave situación y que luego me impidan conseguirla. La vida de mi nieta, de 16 días  de nacida, depende de esa medicina. Dios le pague por su preocupación, por lo que nos ocurre a la gran mayoría de venezolanos, por el solo hecho de no aceptar rodilla en tierra”.

Situaciones como éstas vulneran los derechos humanos y fomentan las privaciones y desigualdad. El sistema de protección social de las misiones debe tener como fin último la reducción eficaz de la pobreza en las poblaciones más vulnerables y para ello, es necesario el fortalecimiento de instituciones sociales que promuevan la garantía de derechos, realicen seguimiento y control a los programas implementados, diagnósticos sociales a la población necesitada, entre otros aspectos. Los derechos incluyen el derecho de acceso a un sistema de protección de la salud que ofrezca a todas las personas las mismas oportunidades de disfrutar del grado máximo de salud que se pueda alcanzar.

[1] http://www.avn.info.ve/contenido/carnet-patria-es-instrumento-para-mejorar-misiones-y-grandes-misiones

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