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Garzon 12.08.15 (1)

En el Central Madeirense ubicado en el Centro Comercial Los Leones, Barquisimeto, estado Lara, la cola empieza en la calle entre las 3 am y las 4 am, con su carga de trasnocho, inseguridad y esperanza por conseguir alimentos. La gente cuenta que el peligro comienza cuando salen de su casa de madrugada, los acompaña todo el trayecto y se alivia con los cuentos con los que se acompañan unos a otros durante la larga espera.

 

El pasillo interno que llega hasta la puerta del supermercado es oscuro, no se sabe por qué, pues de cada lado hay negocios diversos abiertos desde las 8 a 9 am, hora habitual. Lo cierto es que produce una impresión  sombría, una especie de túnel al final del cual…¿se verá la luz?

 

Cuando preguntamos a las 10.30 am la razón de la presencia de  cuatro guardias nacionales, empleados asignados por el propio establecimiento y otros organizadores de las colas, las personas nos informaron que más temprano hubo disturbios porque los empleados del supermercado crearon una cola paralela, contigua a la pared más cercana a la puerta conformada por familiares, quienes tuvieron acceso preferencial.

 

Las protestas airadas no se hicieron esperar y llegó la GNB a “poner orden”. Ese orden implicó dirigirse a las personas a través de un pito para que se colocaran donde se les indicaba, colocar dos cordones –uno real y otro imaginario- para ubicarlas o mantenerlas alejadas, y eliminar espacios destinados a personas de tercera edad o con discapacidad, de modo que quienes estaban en esta condición debían dirigirse al guardia que resguardaba la puerta, quien discrecionalmente decidía quién entraba y quién no: Una señora tuvo suerte, otros cuantos no.

 

A las 11 am fuimos testigos de cómo un Guardia Nacional que fungía como especie de jefe, empujó y tiró al piso a una joven que llevaba dos bolsas de alimentos, las cuales tuvo que soltar ante la violencia del funcionario, a la vez que a otro joven lo golpeó en el pecho y empujó hasta arrinconarlo en una esquina cerca a la puerta del supermercado; allí lo retuvo y al menos hasta la 11.30 am -cuando nos retiramos del lugar-, seguía allí sin explicación alguna.

 

 A quien osaba hacer alguna pregunta o protestar, el funcionario le respondía que allí nadie tenía corona, que él era quien decía lo que se hacía y que al que no le gustara se fuera para otro país. Personas que habitualmente asisten al lugar a hacer sus compras, nos indicaron que el agresor es el teniente José Flores, quien se caracteriza por su trato despótico, violento e irrespetuoso. En su brazo  derecho –al igual que el resto de los guardias-, lleva un brazalete que indica DESUR-Lara-.

 

Quienes luchan por adquirir sus alimentos en el Central Madeirense de Los Leones, no solo se exponen a  riesgos, sufren hambre, sed, cansancio; también deben soportar, callados y con rabia, los atropellos del Teniente Flores.

 

Fuente: Coordinación Regional de Transparencia Venezuela en Lara

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