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Barinas | La angustia de cocinar con gas en Venezuela

Transparencia Venezuela,  26 de febrero de 2019.– Desde cobro de tarifas a discreción, oferta limitada, negativa a aceptar billetes de baja denominación, amenazas por parte de las llamadas Unidades de Batalla Bolívar Chávez (UBCH) y hasta el desvío de  los cilindros hacia Colombia, son parte de las denuncias recogidas a través de los testimonios de habitantes en distintos sectores y ejes del estado Barinas.

En estos últimos cinco años se viene observando un deterioro progresivo en la  prestación de los servicios públicos y entre esos, el suministro del gas doméstico. En lo que concierne al año 2018, el panorama se ha agudizado con marcada tendencia en unos municipios, más que en otros.

Los problemas se suscitan en aquellas zonas de la ciudad donde no existe sistema de gas comunal por tuberías y es precisamente allí, donde se acentúan los casos de corrupción. Esto se traduce en protestas por promesas incumplidas o en  intentos de soluciones alternas, como el uso de cocinas eléctricas (en un país donde el servicio eléctrico falla con frecuencia) o cocinar con leña, con las repercusiones que esto ocasiona.

Paralelamente a esto, en  las instalaciones de la planta  de llenado del municipio Barinas al intentar conocer cómo es el proceso de solicitud de gas doméstico en las comunidades, se informa que el servicio de gas debe coordinarse con los llamados Consejos Comunales.

Persistir es la regla

En noviembre de 2018 la situación obligaba a los vecinos a recurrir a los revendedores, conocidos como bachaqueros, para  comprar los cilindros de gas.  Al menos Bs S 300 por una “bombona” de 10 kg y Bs S 500 por una mediana. Nada más en La Candelaria, parroquia Corazón de Jesús, tenían tres meses a la espera.

Es como una carrera de persistencia a la que están sometidos los venezolanos en cada rincón del país. La desesperación lleva a los vecinos a exigir sus derechos en las calles.

En  la autopista José Antonio Páez, a la altura de Boconoito, municipio Portuguesa a pocos minutos de la ciudad de Barinas, un grupo de vecinos de la zona decidieron, al inicio del año,  obstaculizar el paso por varias horas a los vehículos pesados cargados con los cilindros. Protestaban ante la falta de vehículos oficiales de Pdvsa, que deben trasladan el combustible.

El  5 de febrero de 2019, el equipo de Transparencia Venezuela– Capítulo Barinas visitó  la planta de llenado del municipio Barinas y observó varios vehículos cargados con cilindros dispuestos para repartirse, no así los de Pdvsa-Gas.

Italo Rojas habitante de la parroquia El Carmen, en el municipio Barinas, relató cómo se ha visto en la necesidad de comprar los cilindros directamente en los vehículos que los distribuyen, con la garantía de que la entrega se verifica a los 15 ó 30 días.

“Si tú no eres del sector no te venden y sólo puedes llevar un vacío por casa”, aseguró. Explicó que los precios oscilan entre Bs.S 1.000 a 3.000, por un cilindro pequeño o mediano, según sea el caso. El cilindro grande tiene un valor de BS.S 35.000 “con todo y vacío”.

“Los días martes los empleados cuentan con luz verde para que se rebusquen”, aseguró Rojas.

Javier Ordoñez, habitante de la comunidad Santa Inés de la Arenosa, también relató el viacrucis al que se han visto sometidos para acceder a un cilindro. Cuando se cansan de esperar, de hacer gestiones infructuosas ante la organización oficialista UBCH (Unidad de Batallas Hugo Chávez) la única opción es trancar la Troncal 05, carretera nacional en la zona Barinas-Táchira, como medida de presión.

“Eso es un negocio entre los CLAP y la UBCH, cobran las bombonas a un precio muy alto, se llevan los cilindros y duran 15 días para devolverlo y si alguien reclama le dicen vaya denunciar al SEBIN, es horrible”.

Nada más en este sector están afectadas 537 familias. La última vez que decidieron tomar la vía pública fue el 23 de noviembre de 2018  “Que no hay gas, que llega el lunes, que los camiones no los dejan pasar”, son parte de las excusas y las denuncias formuladas, pero nada ha ocurrido. Mientras tanto, se acostumbran a cocinar con leña.

En Barinas existen algunas comunidades donde el servicio no representa mayor problema como la Cinqueña III, donde el mecanismo es por tuberías. También en Ciudad Varyná, aunque en Las Cumbres, sector ubicado en esta última urbanización, los inconvenientes persisten.  

En Prados de Barinas, Alto Barinas Sur, el domingo 03 de febrero de 2019 fueron utilizados vehículos pesados que trasladan ganado para recoger las “bombonas” para su traslado a los llenados que están fuera del estado.

En el municipio Rojas, varias fueron las protestas protagonizas por los vecinos en 2018. La rabia los llevaba a trancar las vías de acceso a las distintas parroquias y ramales de esta localidad.

Tres plantas y continúa el problema

No ha bastado que el estado Barinas cuente con tres plantas de llenado en la región.

Una está ubicada en el municipio Barinas. La segunda en Zamora  y daría cobertura a los municipios Páez (Apure), Libertador (Táchira), Padre Noguera (Mérida), Andrés Eloy Blanco y Sucre (Barinas). La tercera y otra en el Municipio Rojas.

En 2012 PDV Comunal prometía el servicio de Gas licuado de petróleo con la reinauguración de la Planta de Llenado de  Ezequiel Zamora. Con este centro de distribución se envasarían diariamente más de 3 mil 300 cilindros en sus tres presentaciones (10, 18 y 43 kg)  para el beneficio de 345 mil habitantes. Además, quedaría en manos de los consejos comunales y organizaciones sociales del poder popular el prestar un servicio “seguro y confiable”.

Pero los reportes no dejan dudas. El 08 de febrero de 2019 en la red social Facebook el ex concejal José Calderón denunció que en la población de San Silvestre se solicitaba a los usuarios una colaboración de Bs.S 1.500 por persona, pues los camiones de Pdvsa Gas no contaban  con cauchos.

Un habitante del municipio Zamora, informaba al equipo de Transparencia Venezuela, que desde mediados del año 2018 se presentaron fuertes inconvenientes en la distribución lo que ocasionaba largas colas y la presión de la gente en las plantas de llenado a fin de aligerar con prontitud. La situación mermó un poco con la intervención de los consejos comunales quienes aprovechando el censo por sector lograron bajar la tensión.

Pero no todo parece color de rosa para quienes solo pueden acceder al servicio con “bombonas” pequeñas. Son aquellos que deben estar detrás de los camiones, negociar con el vendedor o con el consejo comunal, pues rendir el combustible de un cilindro pequeño durante dos meses no parece tarea fácil.

A veces no se conoce a ciencia cierta el precio de una “bombona” según relatan los vecinos.

“El lunes me cobraron 100 bolívares pero en otras comunidades están cobrando 10 bolívares. No sabemos a dónde va a parar ese dinero, si hay un negocio por parte del consejo comunal con el del transporte. Uno entiende la situación, pero ellos tienen que decirle a la comunidad y sincerarse”, acotó Pérez.

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