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Ciudad Lossada: El mayor fracaso de la GMVV en Maracaibo (+ Galería de fotos)

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La que en 2007 Hugo Chávez imaginó como una de las más importantes “ciudades socialistas” de la República Bolivariana, fue olvidada por el Gobierno central. Después de casi tres años de abandono y sin llegar ni a 20 % de su desarrollo, Ciudad Lossada es un fracaso de 110 hectáreas,  en el norte de Maracaibo.

Las obras de este proyecto urbano fueron iniciadas en 2007 por la hoy extinta Misión Hábitat y continuadas, desde mediados de 2012, como el mayor complejo habitacional de la Gran Misión Vivienda Venezuela (GMVV) en el municipio Maracaibo. A la Empresa Socialista Metro de Maracaibo se le encomendó la construcción de los apartamentos en edificios de 2 y 5 pisos.

Originalmente, Ciudad Lossada fue una iniciativa de la Universidad del Zulia (LUZ), a través de Fundaluz, para dotar de viviendas a sus trabajadores y docentes en un gran terreno de 134 hectáreas, que se extienden en el llamado lote C de la Ciudad Universitaria de Maracaibo. “Planteando una inteligente integración urbana con las condiciones naturales y sociales del lugar”, según Pedro Romero, urbanista y profesor de la Facultad de Arquitectura y Diseño de LUZ.

LUZ solo llegó a edificar hasta 1999 una parcela de 85 casas destinadas a obreros de la universidad, pues desde el año siguiente la mayor parte del lote fue objeto de una invasión,  sin que lo impidieran las autoridades locales.

La ocupación ilegal de dos tercios del terreno frenó el proyecto ejecutado por Fundaluz y en 2006 una orden del presidente Chávez forzó a la universidad a suscribir un convenio para permitir el desarrollo habitacional del lote C por parte del Gobierno Nacional, a través de la Misión Hábitat. Solo quedarían a salvo de la intervención las áreas cedidas por LUZ al Hospital Pediátrico de Maracaibo y la Universidad Nacional Abierta.

Proyecto ambicioso devenido en caos

Tras descartar el concepto urbanístico original de Fundaluz, genuina propietaria del enorme terreno, el llamado Gobierno Bolivariano improvisó un proyecto para la construcción de la Ciudad Socialista Lossada, que Chávez presentó públicamente como una de las ciudades socialistas que su gobierno impulsaría.

Las obras habitacionales beneficiarían entonces a unos 7 mil habitantes de la zona populosa que se conformó en el sitio tras una oleada de invasiones ilegales ocurridas entre 1999 y 2006.

El convenio entre la universidad y la Misión Hábitat contemplaba tres compromisos oficiales: el respeto del diseño propuesto por LUZ, la supervisión de las obras gubernamentales por parte de las facultades de Ingeniería y Arquitectura, así como la oferta de viviendas al sector universitario. Pedro Romero, actual presidente de Fundaluz, sostiene que esos acuerdos “han resultado desconocidos hasta el presente, con el consecuente balance desfavorable para la ciudad, la universidad y para los propios beneficiarios de la misión vivienda”.

“Bajo una concepción meramente cuantitativa de la vivienda, han sido ocupadas áreas de riesgo y sensibilidad ambiental sobre las cañadas y sus áreas de desborde, previstas en el proyecto universitario como un corredor verde de integración urbana en su recorrido norte-sur. Contradictoriamente, si bien se ha ocupado la totalidad del terreno, prevalece una relativa baja densidad poblacional en relación al proyecto Ciudad Lossada de Fundaluz, subutilizando las potencialidades urbanas del lote C”, explica el profesor Romero.

Pedro Romero asegura, además, que “el desarrollo ejecutado por la GMVV no cuenta con la dotación de los equipamientos y servicios exigidos por las normas urbanas, ni se reservaron espacios para su futura instalación, lo cual ha facilitado la consolidación en el tiempo de las ocupaciones informales e ilegales”. De hecho, dos tercios de las 134 hectáreas del terreno siguen alojando ranchos y viviendas precarias construidas por los invasores.

La insalubridad es un grave problema en Ciudad Lossada, una zona desasistida en servicios de aseo urbano, acueducto y drenaje de aguas negras. También la creciente criminalidad es un asunto preocupante en ese gran asentamiento urbano. “El proyecto del gobierno afianzó los problemas existentes y generó un caos mayor”, asegura Romero.

La segunda invasión de Ciudad Lossada

En el corazón de la propuesta urbana de la GMVV en el lote C, Metro de Maracaibo levantaría doce edificios de 5 pisos, para un total de 240 apartamentos. Fueron concebidos para erigirse con estructuras metálicas y paredes livianas, los edificios encarnarían el avance más significativo del desarrollo urbano.

Se ubicaban en el sector Gramoven II, un área de Ciudad Lossada cuya invasión fue despejada en acuerdo con los ocupantes, para que pudiera construirse el complejo de edificios.

Sin embargo, solo uno de ellos fue terminado y entregado a las familias adjudicatarias de 20 apartamentos, a mediados de 2015. Los otros 11 edificios estaban en distintas fases de construcción para ese momento. La empresa Metro de Maracaibo tenía en el sitio la maquinaria, un centro de procesamiento de materiales y un galpón para almacenar puertas, ventanas y herramientas de trabajo.

Durante la campaña electoral para los comicios parlamentarios de diciembre de 2015, la construcción fue abandonada. Desde la última entrega de viviendas en Ciudad Lossada, el 6 de agosto de 2015, no hubo ningún otro movimiento en el sitio de la obra.

A partir de ese momento hubo numerosas protestas de los ex habitantes de Gramoven II que no recibieron sus apartamentos. Con el retiro de la empresa constructora, se inició la ocupación informal de los 9 edificios en los que la GMVV había levantado paredes. Uno más quedó con sus columnas metálicas descubiertas y el último solo tenía fundaciones.

“Al imponerse la improvisación e incomprensión del hecho urbano sobre la racionalidad y experticia universitaria,  ofrecidas en las condiciones del convenio ignoradas por el Gobierno, la situación de Ciudad Lossada no puede ser distinta a la de cualquier asentamiento informal de nuestras ciudades colapsadas: caos y miseria”, dice el profesor Pedro Romero.

Hoy, los edificios invadidos muestran con crudeza el fracaso de la política gubernamental de vivienda en una zona que estaba destinada a ser un modelo de urbanismo “socialista”. Unos 90 grupos familiares tomaron posesión de apartamentos sin terminar, en algunos casos sin las paredes completas. No hay ninguno de los servicios básicos y la electricidad la toman ilegalmente del alumbrado público. El área está rodeada de basura y aguas servidas.

Con sus 110 hectáreas y un complejo habitacional de múltiples soluciones, desde viviendas unifamiliares y tetramódulos hasta los edificios de 5 plantas, Ciudad Lossada fue el proyecto más ambicioso y extenso de la GMVV en el municipio Maracaibo.

Lo que debió ser la zona residencial de la Ciudad Universitaria de LUZ se transformó en un laboratorio a cielo abierto de las contradicciones y extravíos de la política habitacional bolivariana. Según el arquitecto y académico Pedro Romero, en Ciudad Lossada se requiere “un arduo proceso de rehabilitación para que adquiera verdadera cualidad urbana y sus residentes alcancen la condición de ciudadanos”.

Transparencia Venezuela – Capítulo Zulia

Fotoleyendas:

  1. Imagen satelital de los edificios inconclusos e invadidos de la GMVV en Ciudad Lossada.
  2. El lote que ocupa Ciudad Lossada formaba parte del área de uso residencial de la Ciudad Universitaria de Maracaibo. Chévez forzó la cesión del terreno.
  3. Ocho de los edificios no terminador por el Metro de Maracaibo y la GMVV fueron invadidos por los potenciales adjudicatarios.
  4. Sin ninguna clase de servicios disponibles, los invasores acondicionaron los apartamentos improvisadamente.
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