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En Mérida se ahogan en basura

Transparencia Venezuela, 25 de octubre de 2018.- La ciudad de Mérida, capital del estado del mismo nombre al occidente de Venezuela,  vive una de sus peores épocas. Sumado al caos general de todos los servicios públicos, los ciudadanos sufren las graves fallas en la recolección y disposición de la basura, lo que pone en riesgo constante la salud de los habitantes de la región, quienes han llegado al punto de gestionar por sus propios medios mecanismos para sanear su entorno cotidiano.

En casi todos los sectores de  la capital merideña se observa la acumulación de desechos que se ha hecho habitual en avenidas, paradas de transporte y cualquier otro espacio público. La basura puede permanecer allí por semanas, para beneplácito de alimañas, roedores y, lamentablemente, algunas personas en busca de sustento.

Existen comunidades que manifiestan tener hasta tres meses o más sin el servicio de recolección.

La información sobre cronogramas o trámites en marcha para enfrentar este caos no es suficientemente difundida. La ineficiencia de las autoridades para atacar el problema ha obligado a algunos ciudadanos a buscar solución con recursos que salen de sus propios bolsillos. Otros han tomado la vía más fácil, y la más perjudicial, por lo que la falta de conciencia ciudadana se impone agravando la situación de insalubridad.

El desmantelado servicio de recolección de basura

Esta es una problemática que ya tiene larga data en Libertador. Carlos Unshelm, presidente la Comisión Técnica del Manejo de los Residuos y Desechos Sólidos en el estado Mérida, en entrevista ofrecida al periodista Héctor Cortés de Radio Fé y Alegría, señaló que en la entidad se acumulan a diario un promedio de 700 mil kilos de basura. Agregó que para atender al municipio se necesitarían 25 camiones compactadores, pero al término del primer semestre de 2018 solo funcionaban tres de estos vehículos.

La gestión de la recolección y disposición de los desechos sólidos es competencia de la alcaldía. Pero el actual alcalde, Alcides Monsalve, ha manifestado en diversas oportunidades que no cuenta con los equipos necesarios para atender a la población, pues alega que antes de tomar las riendas del municipio desaparecieron los camiones compactadores y la barredora.

En septiembre fue presentada la denunciada ante el fiscal superior del Ministerio Público de la circunscripción judicial del estado Mérida, Camilo Bastos, sustentada en el hecho de que en la gestión del alcalde Lester Rodríguez (2008-2013) se recibieron 9 camiones compactadores que debieron ser entregados y estar operativos.

Una fuente cercana al despacho de la alcaldía informó que, además de la desaparición de las compactadoras y la barredora, no se hallaron las guarañas (equipos para desmalezar). Se trata de 18 máquinas con las que se contaba para prestar el servicio a la colectividad que tampoco aparecieron. Pero ésta denuncia no pudo ser formalizada porque no se contó con evidencias suficientes que la soportaran.

Por si fuera poco, se detectaron irregularidades en el Instituto Autónomo Municipal para el Manejo Integral de los Residuos y Desechos Sólidos (INAMMIRED), ente responsable de la recolección de basura en el municipio Libertador, que motivaron la decisión de liquidarlo por considerarlo “inoperativo”.

 

La basura se acumula y las soluciones no llegan

Esta es una problemática que tiene diversas aristas, con consecuencias muy graves para la salud pública. Aunque las soluciones son urgentes, la reorganización de la gestión del servicio y la búsqueda de recursos para ejecutar las labores de saneamiento de los espacios públicos no son de efectos inmediatos, como todos los habitantes de la ciudad quisieran.

Con el INAMMIRED liquidado y suprimido, por decisión unánime del Concejo Municipal del municipio Libertador, se acordó la creación de  la empresa privada de capital mixto, SILCA, en la cual la Alcaldía tendría un 25% de participación.

Estaría conformada por otras empresas especializadas en el área tales como: Servicios Globales de Venezuela CA (especializada en recolección), Fraka Proyectos y Construcciones, en alianza comercial con Industrias Luberowi CA (encargada de la construcción y reparación de compactadores) e Ingeniería de Aplicaciones Plásticas C.A (dedicada al reciclaje). A finales de octubre de 2018, esta empresa aún estaba en proceso de registro.

En paralelo, se estudia la reforma de la ordenanza que regula la gestión de este servicio público, mientras que la gobernación del estado Mérida se sumó a la búsqueda de soluciones y facilitó a la municipalidad  9 compactadores, pero éstos no estarían en condiciones de operar.

Trascendió desde el despacho del alcalde que se espera activar tres camiones recolectores de desechos con la urgencia del caso. Sin embargo, se estima que cada traslado de un compactador hasta el vertedero ubicado en el municipio Sucre costaría aproximadamente 400 dólares, recursos con los que la alcaldía no cuenta. También se conoció que los montos de recaudación no alcanzan ni para el 10% del funcionamiento del servicio, lo que agrava el problema.

Mientras se materializan los trámites administrativos, las autoridades contrataron servicios privados cuya oferta ha sido limitada, porque solo se cuenta con tres  camiones de volteo, a todas luces insuficientes para cubrir las necesidades del municipio, a los que, según afirma la fuente del despacho de la alcaldía, se les hace seguimiento para asegurar que depositen los desechos debidamente en el vertedero.

Varias comunidades de la localidad se organizaron para financiar con recursos propios la recolección de basura con vehículos que no siempre están bajo el control de la alcaldía, por lo que no hay garantía de que los desechos sean llevados al vertedero, que – por si fuera poco- tampoco se encuentra en óptimas condiciones.

Se han realizado varias asambleas entre los representantes del gobierno regional y municipal y la sociedad civil, además de encuentros con representantes de la Universidad de Los Andes,  en los que se han planteado proyectos de alto impacto en torno a la gestión de residuos en la ciudad.

La alcaldía espera poner en marcha el Plan Don Tulio, que ya está diseñado y con el que se iniciará una intensa campaña de concientización ciudadana.

Mientras todos estos planes se materializan, la ciudad continúa ahogándose en basura.

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