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Incremento de inversión y mano de obra no sirvió para optimizar la productividad de Lácteos Los Andes

De 92,8 toneladas de producto por trabajador en 2010, la productividad cayó a 38,5 toneladas en el año 2015, lo que representa un descenso de 58,5% en la oferta de leche y diversos derivados lácteos

Caracas, 14 agosto 2017. Lácteos Los Andes pasó a manos del Estado en el año 2008 cuando empezaron los problemas de escasez de leche y otros rubros. El incremento de inversiones, acompañado de un aumento significativo en la mano de obra, no sirvieron para impulsar la producción de leche y diversos derivados lácteos en al menos 30%, tal como lo anunciaron sus autoridades en 2011 y 2012.

Al contrario, en 2011 se produjo una fuerte caída en la productividad, que se profundizó los años sucesivos. De 92,8 toneladas de producto por trabajador en 2010, la productividad cayó a 38,5 toneladas en el año 2015, lo que representa un descenso de 58,5%.

En agosto de 2011 el gerente general, Aníbal Espejo anunció la construcción de una planta pasteurizadora en el municipio Zaraza del estado Guárico, además de dos desembolsos provenientes del Fondo de Desarrollo Nacional (FONDEN) por un total de USD $ 50.781 millones, sin embargo, a la fecha, la planta no ha sido terminada.

En la Memoria y Cuenta 2015 del Ministerio de Alimentación nuevamente se señala la asignación de USD $ 18,5 millones para el proyecto: Producción de jugos de frutas, conservas de tomate y derivados de leche (Planta Zaraza), aunque no está activa. Dispuso además de otros USD $ 297 mil del Convenio Integral de Cooperación Cuba – Venezuela, financiado por FONDEN.

También la empresa recibió recursos del Fondo Especial Ezequiel Zamora en los años 2014 y 2015 para ampliar la capacidad de procesamiento industrial de leche, jugos y derivados en varias plantas. En dos años el monto recibido fue de Bs. 331.298.160.

Otro dato revelador es el de la producción de leche pasteurizada y en polvo, que fue la razón principal para la estatización de la empresa. La información disponible muestra un incremento importante en los primeros años como empresa propiedad del Estado, pero en el año 2015 la producción de leche pasteurizada cayó por debajo de los niveles de 2007 y la producción total de leche muestra una caída de 49% en relación con el año 2012, fecha de mayor producción.

Además, Lácteos Los Andes ha incrementado su presupuesto en términos nominales de forma importante y aunque se financia mayoritariamente con ingresos propios, todos los años ha recibido aportes del sector público.

Resultados incongruentes

Los datos presentados en las Memorias y Cuentas del Ministerio de Alimentación correspondientes a los años 2012, 2013, 2014 y 2015 son incongruentes en cuanto a los resultados económicos de Lácteos Los Andes. Mientras la Memoria y Cuenta 2012 reflejó una ganancia de Bs. 31 millones, la la Memoria y Cuenta 2013 señaló una pérdida de Bs. 112 millones para 2012. Igual situación reflejan los datos de los años 2014 y 2015. En la primera Memoria y Cuenta aparece una ganancia de Bs. 482 mil en 2014, mientras que la segunda muestra una pérdida de Bs. 398 millones en el mismo año. Según la Cuenta 2015, hubo ganancias este último año, pero las pérdidas acumuladas alcanzan los 487 millones de bolívares.

Los datos publicados en la Gaceta Oficial 6.213, contentiva de varios presupuestos de empresas propiedad del Estado, reseñan que Lácteos Los Andes estimó pérdidas para 2016 por un monto de Bs. 527,35 millones.

Los resultados decadentes en la productividad y rentabilidad registrados desde que fue estatizada derivan de su adscripción desde 2008 a tres ministerios diferentes: Ministerio de Petróleo, Ministerio de Agricultura y Tierras y Ministerio de Alimentación, además de la gestión de cinco gerentes – presidentes. Mientras estuvo adscrita a PDVSA fue gestionada por Mauricio Herrera (2008 – 2010), funcionario experimentado de la empresa petrolera y actualmente viceministro de Refinación y Petroquímica del Ministerio del Poder Popular de Petróleo. Luego asumió la gerencia el sociólogo Aníbal Espejo (2011-2012), hombre de confianza de Elías Jaua. En noviembre de 2012 es nombrado gerente Maykell Reyes Zerpa, quien participó en la junta liquidadora de varias empresas de la Corporación Venezolana Agraria y, en febrero de 2013, ocurre la designación de Hairo Alí Arellano Araujo. Arellano tuvo un breve mandato y luego de varias denuncias hechas por los propios trabajadores, fue sustituido por Luis Moreno Sevilla en el mes de octubre de 2013 y desde entonces sigue a cargo.

En los últimos cinco años varias denuncias han sido reseñadas en los medios de comunicación: falta de materia prima, deficiente mantenimiento de equipos y plantas, paralización de la producción y la distribución, incumplimiento de las metas, pérdida de productos, conflictos de interés de sus autoridades, problemas laborales y comercialización ilícita de la leche en polvo en momentos en que Venezuela registra altísimos niveles de escasez de este rubro y de la leche de fórmula para bebés.

Otra evidencia de la ruina de las empresas propiedad del Estado

El caso de Lácteos Los Andes fue estudiado por Transparencia Venezuela, en el marco de una investigación iniciada en julio de 2016, para identificar el mapa de las empresas propiedad del Estado venezolano.

El estudio logró identificar 524 empresas públicas en 16 sectores económicos y no solo en los considerados estratégicos o monopolios naturales, es decir, energía, transporte, telecomunicaciones y agua. Los sectores que mayor número de empresas tienen son manufactura (24,9%); agroalimentario, ganadería y pesca (13,5%) y sector petróleo y gas​ (13%). En menor proporción el Estado tiene instituciones financieras, de servicio, transporte, construcción, comunicación, minería, comercio, hotelero, electricidad, multipropósito y hasta de actividades espaciales.

Arrojó la investigación que 73,6% del total de empresas propiedad del Estado, es decir, 386, fueron creadas o expropiadas en los gobiernos de Chávez y Maduro. La mayor parte entre 2006 y 2010.

Según el estudio que también ahondó en los casos de las empresas productoras de azúcar y café, de construcción, banca, además en PDVSA, Sidor y Corpoelec, a partir de 2012, registran ​en su mayoría ​un descenso en la producción y en 2016, ​las pérdidas consolidadas del grupo de empresas que publicaron su presupuesto ​supera ​Bs.1,29 billones.

Hoy en día, sostiene el estudio, las empresas en manos del Estado han perdido toda capacidad de reinversión, no cubren la demanda interna de productos y servicios​ esenciales​, y tampoco pueden cubrir sus compromisos con recursos propios.  Concluye la investigación que en estas empresas, en las que se confunde el Poder Ejecutivo con el ​gobierno corporativo​, también intervenido por altos oficiales de las Fuerzas Armadas,​ reina la opacidad y la falta de control​es​, ​por lo que se multiplica​ la corrupción vinculada a malversación, peculado, sobornos, tráfico de influencias, clientelismo, nepotismo e impunidad.

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